Es el factor humano de
producción que hace posible la transformación de las materias primas en
productos terminados; contablemente es la remuneración total (salarios,
prestaciones sociales, aportes para fiscales; auxilio de transportes, horas
extras, incentivos, bonificaciones, recargos nocturnos, prestaciones extra
legales, etc.) pagada o causada al personal de PRODUCCION de la empresa.
Constituye el segundo elemento
del costo de producción y representa el esfuerzo físico e intelectual del
hombre o la fuerza de trabajo aplicada a la transformación de materia prima en
producto terminado o semielaborado.
La
mano de obra, al igual que los materiales, requiere de un adecuado control interno
que permita la recolección, cálculo, clasificación, distribución y registro de
sus costos de una manera efectiva y oportuna La mano de obra, a pesar de los
avances tecnológicos que tienden a sustituirla, continúa representando un
recurso valioso e imprescindible para el desarrollo de las actividades
empresariales.
Los
sueldos y salarios que reciben los empleados a cambio del trabajo que éstos
invierten en el proceso de producción constituyen una parte sustancial del
costo de un negocio. El objetivo de los trabajadores es obtener el sueldo más
alto posible y el empresario intenta mantener el costo de producción al mínimo
posible, por lo tanto, la dirección debe adoptar un plan claro de compensaciones
que pueda servir a los intereses de los empleados como al de los propietarios,
mediante un aumento en la eficacia de la mano de obra que genere mejoras en la
productividad.
De
acuerdo a la función principal de las empresas, la mano de obra se clasifica en
tres categorías generales:
1. Administración
(ejecutivos y empleados de oficina)
2. Ventas
(vendedores)
3. Producción
(trabajadores de fábrica).
Los
costos de la mano de obra de administración y ventas se tratan como gastos del
periodo y los costos de la mano de obra de producción o fabricación se asignan
a los productos elaborados.
La mano de
obra de producción representa el esfuerzo humano (físico o mental) que se
emplea en el proceso de transformación de los materiales en producto terminado.
La compensación o remuneración que se paga a los trabajadores que laboran en
las actividades relacionadas con la producción constituye el costo de la mano de
obra de fabricación.
Por ejemplo, las empresas
industriales suelen clasificar a su personal de acuerdo con la función que
prestan, así:
a) Personal administrativo,
como ejecutivos y empleados de oficina.
b) Personal de producción,
como jefes de producción, técnicos, mecánicos, supervisores, personal de
mantenimiento, oficinistas de fábrica, diseñadores, obreros, y otros más.
c) Personal de ventas, formado
por aquellos que laboran en la distribución y venta de los productos
terminados.
El costo del personal que
trabaja en labores generales, como: personal de seguridad, barrenderos
(limpieza), conserjes, y otros más, normalmente se carga a gastos
administrativos; sin embargo, es recomendable repartir proporcionalmente a las
áreas en las cuales prestan sus servicios como administración, producción y
ventas.

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